WordPress se ha convertido en una de las herramientas más versátiles para esas personas que requieren crear, organizar y publicar contenidos en la web sin depender de trabajo.
Para los periodistas, un equipo de comunicación o una pequeña empresa funciona como una especie de sistema nervioso. Desde un mismo panel se escriben entradas, crean páginas web, gestionan usuarios y controlan la estructura del sitio.
Un sistema de gestión de contenidos (CMS), es una aplicación que separa el contenido de la capa técnica y de diseño permitiendo que el equipo editorial se concentre en escribir, revisar y publicar sin editar código.
En ese sentido, WordPress forma parte de la familia de CMS que está orientado a blogs y sitios de contenido que combinan tres puntos clave: una base de datos para guardar textos y medios, una capa de presentación para definir la apariencia a través de temas y una interfaz de administración que configura los usuarios, menús y funcionalidades.
WordPress y los creadores de contenido
Las tareas esenciales de un creador de contenidos en WordPress se enfocan en acciones claras. Desde el escritorio pueden escribir y publicar entradas, crear páginas fijas, organizar el blog mediante categorías y etiquetas, y diseñar una landing page o página de aterrizaje para implementar campañas u otros recursos.
Partiendo de esta base, puede crecer con funciones adicionales como formularios, integración de newsletters o incluso una tienda aplicando una buena estrategia de SEO orientada a contenidos.
Es importante tener muy clara la estrategia editorial que marcará la sostenibilidad del proyecto antes de editar y publicar en WordPress. Se debe definir el buyer persona o perfil del cliente, el tipo de contenidos que se van a escribir, la frecuencia de publicación y la línea de diseño que se va a seguir.
En cuanto al plano visual, es recomendable elegir plantillas sobrias que, en el caso del ABC del Marketing Digital, ha sido GeneratePress, con dos o tres colores principales y un estilo coherente con el manual de estilo del proyecto.
Cuando ya no depende de una sola persona
Los roles de usuarios de WordPress se vuelven una pieza estratégica para organizar el flujo editorial. El administrador se encarga de la configuración global, lo temas y los plugins. El editor supervisa y publica contenidos. Los autores crear y publican sus propias entradas. Los colaboradores redactan borradores que deben ser revisados posteriormente por el editor y los suscriptores gestionan un perfil mínimo para interactuar con el sitio.
A pesar de que WordPress facilita mucho la publicación, la base técnica no debe descuidarse si se quiere construir un entorno solido para contenidos a largo plazo. Es de vital importancia asegurar el sitio web a un hosting confiable, hacer periódicamente copias de seguridad e instalar plugins de seguridad.
También es importante tener especial cuidado con aspectos básicos como la estructura de menús, la organización de categorías y la elección de temas alineados con los principios de la arquitectura de la información.
Todo esto se comporta como una especie de “esqueleto invisible” de la web para que la labor editorial pueda centrarse en una sola cosa: aportar valor a la audiencia con contenidos bien estructurados, actualizados y fáciles de encontrar.
En conclusión, para un creador de contenidos pensar en WordPress como un CMS, significa que deben verlo como una plantilla embellecida más que una mesa de trabajo donde se cruzan estrategia, redacción, diseño y gestión de usuarios. Tomar decisiones previas y ser consciente del uso de herramientas básicas convierte la plataforma en un ecosistema editorial listo para crecer con nuevos proyectos, secciones y colaboraciones.
Este artículo toma como referencia los materiales docentes de la asignatura Sistemas de Gestión de Contenidos Web (CMS), impartida por los profesores Juan José Boté y Josep Manuel Rodríguez Gairín en el Máster de Gestión de Contenidos Digitales de la Universitat de Barcelona.